El consumo eléctrico en un automóvil ha aumentado espectacularmente en los últimos
anos. El incremento de los requisitos de seguridad (ABS, airbag,etc.) y el aumento
del confort en los vehículos más diversos (elevalunas, techo solar, etc.) plantea
siempre requisitos superiores a la red eléctrica de a bordo y con ello también a
la calidad de las baterías.
Frío:
Es sabido que el tiempo frío influye en la potencia de arranque de la batería. Cuanto
más frío, más potencia se le pide a la batería para arrancar el motor de forma segura.
Calor:
El tiempo cálido y las altas temperaturas en la cámara del motor, aumentado por
los motores encapsulados, influyen considerablemente en la duración de la batería.
Mientras que en los anos 80 debía contarse siempre con temperaturas en la cámara
del motor de máximo 50°C, actualmente son frecuentes temperaturas de hasta 100°C
y superiores.
Estas altas temperaturas aumentan la corrosión de la rejilla positiva lo que reduce
la vida de la batería. Aplicando la tecnología Silver pudo reducirse drásticamente
esta tendencia a la corrosión, de manera que pudo aumentarse significativamente
la vida útil de la batería.